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Todo el año · Unas 3 horas · Salidas 10:00 y 15:00

Navegación por el Canal Beagle, con desembarco en Isla Bridges

Tres horas saliendo del centro de Ushuaia: una roca cubierta de lobos marinos, las colonias de cormoranes, el Faro Les Éclaireurs — y después lo que hace distinta a esta. El barco lo deja en tierra. Quince o veinte minutos en una isla del archipiélago Bridges, donde vivieron los yámanes. Ninguna otra navegación del Beagle lo hace, y esta opera todo el año.

Duración
Unas 3 horas
Salidas
10:00 y 15:00
Desembarco
Sí — 15 a 20 minutos
Pingüinos
No — ver abajo
El paseo

Tres horas, y una de ellas en tierra

Lobos marinos, cormoranes, el faro de 1920 y veinte minutos de pie en una isla.

Isla de los Lobos

Una roca llena de lobos marinos, y el olor llega antes que la vista

A los veinte minutos de salir de la bahía el barco baja la velocidad al lado de una roca baja con varios cientos de lobos marinos de un pelo encima. Se los escucha antes de verlos, y se los huele antes de eso. Los machos son enormes, territoriales y viven peleados entre ellos; las hembras y las crías se amontonan en los huecos que quedan.

En las cornisas de arriba están las aves: cormoranes imperiales, blancos y negros y sorprendentemente prolijos, y cormoranes roqueros, de cara colorada. Alrededor del barco suele haber skúas, cauquenes, patos vapor y, si el día es generoso, un albatros de ceja negra siguiendo la estela.

El Canal Beagle es agua protegida, así que no es una travesía movida. El barco se queda el tiempo suficiente para que todos lleguen a las dos bordas.

Colonia de lobos marinos y cormoranes imperiales sobre una isla rocosa del Canal Beagle, Ushuaia
Vista aérea del Faro Les Éclaireurs sobre su islote, con catamaranes en el Canal Beagle
Les Éclaireurs

El faro que todos fotografían, y la historia que casi todos cuentan mal

La torre roja y blanca sobre su islote pelado es la imagen de Ushuaia. Entró en servicio en 1920, mide once metros, es automática y sigue funcionando. El barco rodea el islote para que las dos bordas saquen la foto.

Ahora la corrección, porque se repite en todos lados: este no es el «Faro del Fin del Mundo» de la novela de Julio Verne. El de Verne es San Juan de Salvamento, en la Isla de los Estados, unos doscientos kilómetros al este y sin excursión de un día que llegue. La confusión se repitió tanto que ya figura en las cartas de los restaurantes.

Lo que sí es cierto es mejor: Les Éclaireurs está sobre el arrecife donde se hundió el SS Monte Cervantes en 1930, un transatlántico con más de mil pasajeros a bordo. Se salvaron todos. El capitán no. El casco sigue ahí abajo.

Isla Bridges

La única navegación del Beagle en la que se baja del barco

Esta es la razón para elegir esta navegación y no otra, y es raro lo poco que se publicita. Después del faro el catamarán encalla sobre la grava de una isla del archipiélago Bridges y baja caminando. Quince a veinte minutos en tierra, por su cuenta.

Qué hay: la flora baja subantártica del canal — plantas en cojín, mata negra, líquenes sobre roca que está pelada desde que se fue el hielo — y restos arqueológicos de los yámanes. Desde lo alto de la isla se ve lo que probablemente sea la mejor panorámica de todo el paseo: Ushuaia entera contra la cadena del Martial, y Chile del otro lado del agua.

Un detalle que vale saber antes de pisar ahí: el archipiélago Bridges lleva el apellido de Thomas Bridges, el misionero que compiló el primer diccionario yáman y fundó la Estancia Harberton en 1886. Sus descendientes son hoy los dueños de Harberton — y de Isla Martillo, la de los pingüinos, más al este. Las dos excursiones están unidas por un mismo apellido.

Vista aérea del catamarán contra la lengua de grava de Isla Bridges mientras los pasajeros bajan a tierra
El detalle

Parada por parada

1

Presentación en el puerto

40 minutos antes de zarpar

Se presenta en las boleterías del Puerto de Ushuaia, en pleno centro, cuarenta minutos antes de la salida, y pasa los controles de puerto. El traslado desde el alojamiento no está incluido: desde casi todo el centro se llega caminando.

2

Salida de la Bahía de Ushuaia

Primeros 20 minutos

Se pasa el puerto de trabajo y los barcos amarrados, con la ciudad subiendo detrás contra el Monte Olivia y los Cinco Hermanos. Es la vista de Ushuaia que no se consigue desde Ushuaia.

3

Isla de los Lobos

Colonia de lobos marinos

El barco se acerca a la roca y se queda. Varios cientos de lobos marinos de un pelo, con el ruido y el olor que vienen con ellos.

4

Isla de los Pájaros

Cormoranes y aves marinas

Colonias de cormorán imperial y roquero apretadas en las cornisas, con skúas y cauquenes trabajando el agua alrededor.

5

Faro Les Éclaireurs

La postal

La torre de 1920 sobre su islote. El barco la rodea para que las dos bordas saquen la foto. El arrecife de abajo es donde se hundió el SS Monte Cervantes en 1930.

6

Desembarco en Isla Bridges

15 a 20 minutos en tierra

El catamarán encalla sobre la grava y baja caminando. Flora del canal, restos arqueológicos yámanes, y la vista panorámica sobre la ciudad y los Andes.

7

Regreso al muelle

Unas 3 horas después de zarpar

Vuelta al mismo muelle turístico del centro de Ushuaia. Si tomó la salida de la mañana, le queda casi todo el día por delante.

Qué recibe

Qué incluye la excursión

Lea la columna de la derecha. El segundo renglón es el que casi todos se equivocan.

Incluye

  • Tres horas de navegación en catamarán con salón calefaccionado
  • El desembarco en Isla Bridges, de 15 a 20 minutos en tierra
  • Guía bilingüe, español e inglés, a bordo todo el recorrido
  • Isla de los Lobos, las colonias de cormoranes y el Faro Les Éclaireurs
  • Salidas 10:00 y 15:00
  • Servicio grupal, compartido con otros viajeros

No incluye

  • Traslados entre su alojamiento y el puerto — se llega por cuenta propia al muelle
  • Pingüinos. Esta navegación no llega a Isla Martillo — abajo explicamos por qué
  • Comidas y bebidas (hay cafetería a bordo)
  • Tasa de puerto, si corresponde — se lo confirmamos en la cotización
  • Propinas y gastos personales
Una mirada más

Tres horas, en tres fotos más

Preguntas

Lo que nos preguntan sobre esta navegación

¿Voy a ver pingüinos en esta navegación?

No. Lo ponemos primero porque es el error más común de Ushuaia, y porque justamente esta es la excursión que viene incluida en la mayoría de los paquetes.

La colonia de pingüinos está en Isla Martillo, unos cuarenta kilómetros más al este. Ir y volver son seis horas, no tres. Esta navegación da la vuelta en el faro y el archipiélago Bridges.

Si va por los pingüinos, quiere la navegación de seis horas a la pingüinera. Díganos y le cotizamos esa.

Viajo en julio o en agosto. ¿Esta sí sale?

Sí. Y esa es una diferencia importante: la navegación a la pingüinera solo opera en el verano austral, pero la corta del Canal Beagle sale todo el año.

Julio y agosto son las vacaciones grandes en México, Colombia, Perú y España, y en esos meses los pingüinos no están en Isla Martillo — migran al norte. Pero los lobos marinos, los cormoranes, el faro y la isla siguen ahí.

El invierno en el canal vale la pena por sí mismo: nieve hasta la orilla, las montañas blancas de los dos lados y una fracción de la gente. Abríguese bien y es, probablemente, la mejor versión. Confirmamos las salidas exactas para sus fechas en la cotización.

¿Esta no es la que ya viene en mi paquete?

Muy posiblemente sí, y conviene que lo sepa.

La navegación corta del Canal Beagle es la que se incluye en casi todos los paquetes a Ushuaia. Si ya compró uno, revise el voucher: si dice «navegación Canal Beagle» o «Isla de los Lobos» sin mencionar pingüinos ni Isla Martillo, es esta.

Lo decimos aunque no nos convenga: preferimos que sepa qué tiene antes de comprar dos veces lo mismo. Y si quiere además los pingüinos, esa es otra excursión y otro día.

¿De verdad se baja a una isla?

Sí, y es el motivo para elegir esta. El catamarán encalla sobre la grava de una isla del archipiélago Bridges y se baja caminando, por quince a veinte minutos.

Se ve la flora baja del canal, restos arqueológicos que dejaron los yámanes, y una vista panorámica de Ushuaia contra la cadena del Martial que no se consigue desde ningún otro lado. Es terreno plano y una caminata fácil.

¿Quiénes eran los yámanes y qué queda en la isla?

Los yámanes (o yaganes) eran el pueblo canóero del Canal Beagle. Vivieron en estas costas del orden de seis mil años, moviéndose en canoas de corteza y llevando el fuego encendido a bordo.

De ahí sale el nombre que todos aprendimos en la escuela: los europeos que pasaron por el estrecho vieron esas fogatas desde el mar y la llamaron Tierra del Fuego. Es un nombre que no habla del paisaje sino de la gente que vivía aquí.

Lo que queda en el suelo son concheros — montones de valvas acumulados durante generaciones — y las depresiones circulares donde se levantaban los refugios. No son espectaculares de mirar, y ese es un poco el punto: son los restos comunes de una vida común, en una isla donde no vive nadie hace un siglo.

¿Cuál salida conviene, la de 10:00 o la de 15:00?

La de 10:00 si quiere el resto del día: vuelve al muelle cerca de la una y la tarde queda libre, que es exactamente lo que necesita el Parque Nacional o la aerosilla del Martial.

La de 15:00 si quiere la luz. En verano el sol sigue alto a las siete de la tarde y el canal se pone dorado en el regreso. El que va con cámara, que tome la de la tarde.

¿Se suspende por viento?

A veces sí. El Canal Beagle es agua protegida comparado con mar abierto, pero en Ushuaia sopla en serio y la autoridad portuaria suspende las salidas cuando lo considera necesario.

Si se la suspenden, se reprograma o se devuelve. El consejo práctico: no la reserve para las últimas horas antes del vuelo. Déjese medio día de colchón en Ushuaia y el problema desaparece.

¿Sirve para niños y para gente mayor?

Sí, y tres horas es la duración justa para los dos. Hay salón calefaccionado con butacas y ventanales grandes, cafetería y baños, y cubierta abierta para cuando quiere el viento.

El desembarco es una caminata corta sobre grava plana. El que prefiera no bajar, se queda a bordo sin problema. Si alguien del grupo tiene movilidad reducida, díganos al consultar y confirmamos cómo es el embarque en vez de suponerlo.

¿Qué llevo?

Chaqueta rompeviento, diga lo que diga el pronóstico, más gorro y guantes incluso en enero. Sobre el agua siempre hace más frío que en la ciudad, y el buen avistaje está en la cubierta abierta.

Además: lentes de sol y protector, porque el reflejo del canal es fuerte; calzado cerrado con agarre para la grava; y batería de repuesto para la cámara, que el frío las vacía más rápido de lo que uno espera.

Por qué casi todos deberían empezar Ushuaia por aquí

Ushuaia está sobre un canal, y hasta que no sale al agua la ciudad no termina de tener sentido. Tres horas alcanzan para arreglar eso: ve dónde bajan de verdad las montañas hasta la orilla, qué angosta es la franja de tierra plana sobre la que está construida la ciudad, y lo cerca que queda Chile — tan cerca que se le leen las lomas.

La fauna es la parte fácil de vender. Lo que la gente termina recordando son los veinte minutos en Isla Bridges: estar de pie en una isla de grava en medio del Canal Beagle, sobre el suelo donde los yámanes acamparon durante milenios, mirando una ciudad que apenas tiene un siglo. Hay muy pocas excursiones en el mundo que le dejen simplemente bajarse y quedarse de pie en un lugar así.

Sale dos veces por día y es corta, así que entra en un día de llegada, en una mañana de salida, o en la primera mitad de un día que termina en el Parque Nacional. Cuéntenos sus fechas y cuántos viajan y le decimos qué salida conviene — y si además le da el tiempo para la larga.

Consúltenos por la navegación del Canal Beagle

Cotización gratuita en menos de 24 horas y sin compromiso. Cuéntenos sus fechas y cuántos viajan y le confirmamos disponibilidad, qué salida conviene según el resto de sus días en Ushuaia, y exactamente qué incluye y qué no.

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